
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Salmos 46:1 (RV1909)
Cuando todo tiembla
Hay semanas en que uno llega al domingo sin nada que ofrecer. El trabajo, una carta del banco, una llamada del hospital. Y entonces se canta «Dios es nuestro amparo» con la voz rota, porque no es un adorno: es lo unico que queda de pie.
Esta semana, antes de pedir nada, dale gracias por tres cosas concretas. No generales. Tres, con nombre y apellido.







