Privacidad
Hatril guarda datos que la ley protege de forma reforzada, porque saber que alguien pertenece a una iglesia dice algo de sus creencias. Esto explica qué guardamos, por qué podemos hacerlo y cómo pedir que lo borremos.
1.Quién responde de tus datos
Hatril opera como marca de la persona indicada arriba. No hay sociedad detrás, así que responde ella directamente.
2.Dos papeles distintos, y conviene separarlos
Tu iglesia decide qué datos recoge de su congregación y para qué. Ella es la responsable de ese fichero.
Hatril es la herramienta donde esos datos viven. Nosotros somos encargados del tratamiento: hacemos lo que la iglesia nos pide y nada más. No vendemos datos, no los usamos para publicidad y no los cruzamos entre congregaciones.
Esa relación no es de palabra: está en el anexo de los términos, que la iglesia acepta al registrarse, tal como exige el artículo 28 del RGPD.
Por eso, si quieres corregir o borrar tu ficha, lo más rápido es hablarlo con tu iglesia. Si no obtienes respuesta, escríbenos a hola@hatril.app y lo resolvemos nosotros.
3.Qué guardamos
De quien tiene cuenta y ficha en una iglesia:
- Nombre y apellidos, correo y teléfono. Lo mínimo para localizarte y para que puedas entrar.
- Tu vínculo con la congregación: desde cuándo, en qué situación estás y en qué ministerios sirves.
- Si tu iglesia los usa: dirección, fecha de nacimiento, estado civil y notas pastorales. Estos van aparte y solo los ve quien tenga permiso expreso para ello.
- Si vienes o no a las reuniones, cuando tu iglesia decide llevar esa cuenta. Se apunta una reunión —el culto del domingo, el de un jueves— y quién estuvo en ella y quién no. Se guarda también la ausencia, porque de otro modo un domingo en el que nadie pasó lista sería idéntico a uno en el que no vino nadie.
- Lo que se habla contigo si llevas tiempo sin aparecer y alguien de tu iglesia te contacta: la fecha, si fue una llamada, un mensaje o una visita, y qué pasó. Ese «qué pasó» se elige de una lista cerrada —hablamos, no contestó, va a volver, se mudó, está molesto con la iglesia, no hay forma de localizarle, lo lleva el pastorado— y no hay ninguna casilla donde escribir sobre tu salud, tu dinero ni tu situación familiar. El único texto libre es un recordatorio de dos líneas de qué toca hacer después.
- Los ensayos y actividades del ministerio en el que sirvas, y quién fue a cada uno. Eso es del equipo y no cuenta como asistencia a los cultos.
- El registro de tus consentimientos, con su fecha y la versión del texto que aceptaste. Es la prueba de que te preguntamos.
Lo de la asistencia y el seguimiento tiene su propio permiso, aparte del general, y puedes no darlo: si no lo das, no sales en esas listas y todo lo demás sigue igual.
De quien solo pide entrar desde el directorio: nombre, correo, teléfono si lo das, y el mensaje que escribas.
De quien se apunta a un evento abierto sin tener cuenta: nombre, correo, teléfono si lo das, cuántas personas te acompañan, lo que escribas en la nota, y si la iglesia ha marcado tu plaza como pagada. Guardamos también la dirección IP y el navegador desde el que te apuntaste. Sirven para una sola cosa: demostrar que el permiso lo diste tú. Si te apunta la iglesia porque llamaste por teléfono, no se guarda ninguna de las dos: la IP sería la suya, no la tuya. Apuntarte a un acto de una iglesia dice algo de tus creencias, así que ese dato lleva la misma protección que el de un miembro. Apuntarte a un evento no te hace miembro de nada y no te damos de alta en el fichero de la congregación.
Del dinero de la iglesia guardamos lo que entra y lo que sale: importe, concepto y fecha, y si una ofrenda fue diezmo o donativo para poder sumarlos por separado. No hay ninguna casilla para el nombre de quien da. El concepto lo escribe a mano el tesorero de tu iglesia, y le pedimos que no ponga nombres ahí.
Lo único que sí une a una persona con un pago es la marca de «plaza pagada» de un evento, y eso lo apunta la iglesia, no nosotros.
No pedimos datos bancarios a los miembros y no cobramos nada por cuenta de tu iglesia. Los donativos y las entradas de los eventos no pasan por Hatril: si tu iglesia publica una cuenta o un enlace de pago, son suyos y el dinero va directo a ella. Lo único que guardamos de eso es la anotación que hace la propia iglesia de quién ha pagado su plaza, que es un apunte suyo y no una comprobación nuestra.
4.Por qué podemos guardarlos
Que alguien esté en el fichero de una iglesia revela su confesión religiosa, y el artículo 9 del RGPD prohíbe tratar ese tipo de dato salvo excepciones. Aquí nos apoyamos en dos cosas a la vez:
- Tu consentimiento explícito (art. 9.2.a), cuando eres tú quien pide entrar desde el directorio: es la casilla que marcas en ese formulario, y puedes retirarla cuando quieras.
- La base de tu propia iglesia (art. 9.2.d), cuando es ella la que te da de alta en su fichero porque ya eras de la casa. Esa excepción permite a una entidad religiosa sin ánimo de lucro tratar los datos de sus miembros, siempre que no salgan de ahí. En ese caso no hay ninguna casilla que hayas marcado, y decir lo contrario sería falso.
- El contrato con tu iglesia (art. 6.1.b y art. 28), que es lo que nos permite prestarle el servicio a ella.
Que se apunte tu asistencia y tu seguimiento va aparte, con su propio permiso y su propia casilla. Lo hacemos así porque el permiso general habla de guardar tus datos «para que la congregación pueda organizarse», y un registro semanal de dónde estuviste no cabe en esa frase. Si no lo das, o si lo retiras, dejas de aparecer en la lista de asistencia y en la de seguimiento de tu iglesia.
Si te apuntas a un evento sin ser de la iglesia la única base es tu consentimiento explícito, el que das en ese mismo formulario. No hay contrato contigo y no estás en el fichero de la congregación. Usamos tus datos para organizar ese evento y para avisarte si cambia o se cancela, y para nada más: ni te apuntamos a una lista de correo, ni te escribimos por otra cosa.
Retirar el consentimiento no tiene más consecuencia que dejar de aparecer, y lo que ya pasó antes sigue siendo válido: lo dice el art. 7.3. Todavía no hay un botón para hacerlo tú desde la aplicación: escríbele a tu iglesia, o a hola@hatril.app, y lo tramitamos a mano, sin coste y sin pedirte explicaciones.
5.Quién más los toca
Nadie más de lo imprescindible para que esto funcione. Estos son todos, con lo que hace cada uno:
Estos dos están integrados pero todavía no en uso. Se nombran ahora para no tener que avisarte de un cambio el día que se activen:
Ninguna otra iglesia de Hatril puede ver los datos de la tuya. Eso no lo garantiza nuestra buena intención: lo impone la base de datos, que rechaza la consulta aunque la aplicación se equivoque al pedirla.
6.Cuánto tiempo
- Mientras tu iglesia use Hatril y tú sigas siendo parte de ella.
- Si te das de baja de la congregación, tu ficha se marca como baja y deja de estar a la vista. Tu iglesia puede conservarla como histórico —a quién bautizó, quién sirvió y cuándo— porque forma parte de su memoria.
- Si pides que se borre, se borra. Lo único que se conserva es el registro de que hubo un consentimiento y de que lo retiraste, porque sin eso no podríamos demostrar que actuamos bien. Una ficha de miembro que se da de baja no se borra sola: queda archivada como histórico hasta que pidas el borrado.
- Las listas de inscritos a un evento son de la iglesia y las borra ella. Lo que tiene pactado con nosotros es no guardarlas más de 90 días desde que el evento termina, y tiene un botón para borrarlas de una vez. Si quieres que borren solo lo tuyo, y antes, pídeselo: puede hacerlo sin esperar a que pase el evento y sin tocar los datos de nadie más. Si no obtienes respuesta, escríbenos y lo hacemos nosotros.
- Lo que se apunta de tu asistencia y de tu seguimiento vive mientras seas parte de la congregación, y se va con el resto de tu ficha cuando pides el borrado. Cada contacto apuntado se puede borrar suelto desde la propia pantalla, sin tocar lo de nadie más. Y si retiras ese permiso, no esperamos a que pidas nada: lo que hubiera apuntado de ti en esas listas se borra en ese mismo momento.
- Si una iglesia deja Hatril, sus datos se eliminan a los 60 días de cerrar la cuenta. Ese plazo existe para que le dé tiempo a llevarse una copia.
7.Qué puedes exigir
Los derechos de los artículos 15 a 22 del RGPD, en cristiano: saber qué tenemos tuyo, corregirlo, borrarlo, llevártelo a otro sitio, pedir que dejemos de usarlo y oponerte a que lo usemos.
Escribe a hola@hatril.app desde el correo con el que te apuntaste o con el que estés registrado, y contestamos en un mes como máximo. No cobramos por ello.
Si crees que lo hemos hecho mal puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es). Preferimos que nos escribas antes, pero no hace falta: el derecho a reclamar no depende de que nos avises.
8.Si estás en Colombia
Se aplica también la Ley 1581 de 2012. Tu pertenencia religiosa es un dato sensible según su artículo 5, y su artículo 6 exige que se te diga claramente que no estás obligado a darlo. No lo estás: puedes negarte, y puedes retirarlo después.
Los derechos de conocer, actualizar, rectificar y suprimir se ejercen en la misma dirección de arriba. La autoridad de control es la Superintendencia de Industria y Comercio.
9.Cookies
Hatril usa solo cookies técnicas: las que mantienen tu sesión abierta cuando entras. Sin ellas tendrías que identificarte en cada página.
No hay analítica, ni seguimiento, ni cookies de terceros, ni publicidad. Por eso tampoco verás un cartel pidiéndote permiso: la ley solo lo exige para las que no son necesarias, y aquí no hay ninguna.
10.Si esto cambia
Cuando cambiemos algo de fondo lo verás en la fecha del pie, y esa fecha es la única señal fiable: todavía no mandamos correos. Si el cambio afecta a aquello que consentiste, volveremos a preguntártelo: no damos por bueno un permiso dado sobre un texto distinto.